Muebles de exterior (III)
La forja en el jardín
El hierro forjado es muy apreciado por la versatilidad con la que se adapta tanto a espacios interiores como a exteriores. Desde románticos cabeceros de cama hasta elegantes celosías, pasando por ser el perfecto anfitrión de comidas celebradas en el jardín. Por otro lado, su probada resistencia al uso y al paso del tiempo, lo ha convertido en protagonista excepcional de un gran número de exteriores.

Además de tener la moda actual de su lado, la forja nos concede otra gran ventaja relativa a su conservación. El mantenimiento del mobiliario realizado en hierro forjado es el que menos esfuerzo nos exigirá para lucir siempre en perfecto estado. Podemos aprovechar la llegada del otoño para lijarlo y aplicarle una capa de antioxidante.
Aunque al principio puede resultar poco cálido, el hierro forjado es más confortable de lo que pensamos a primera vista. Lo único que tendremos que hacer para aportarle un toque personal es combinarlo con tapicería. El catálogo de telas disponibles dentro del mercado es muy amplio, pero siempre realizaremos nuestra elección basándonos en el criterio de la calidad. Si aún así no nos convence, apuntaremos al mimbre y otras fibras naturales, pero tendremos que protegerlas bajo un toldo o pérgola. ¿A qué esperas para disfrutar de tu jardín?










