Acertar con la encimera de tu cocina (II)
Los más duros
El mármol suma a su extraordinaria resistencia una gran belleza, además de una amplia gama de degradados. Por ello, es uno de los preferidos en todas las cocinas, a las que aporta ese aire elegante tan apreciado. La posibilidad de disponer de él en numerosos colores hará aún más apetecible su presencia.
El granito, ligeramente más caro que el mármol, aporta un extra de dureza y posee la vistosidad de la piedra natural. Dependiendo del acabado, puede adecuarse a cocinas actuales o rústicas perfectamente. Otra ventaja respecto al mármol es su mayor sencillez a la hora de limpiarlo, así como su menor absorción de suciedad al ser más compacto.

Lo último
Las cocinas de hoy en día abren sus puertas a nuevos compuestos no naturales, pero que no por ello reducen su elegancia o disminuyen sus prestaciones. El Silestone es un producto compuesto en un 90% por cuarzo, lo que le hace ser extraordinariamente resistente ante golpes, rayados y manchas. Las amplias posibilidades en su diseño y abanico cromático explican el por qué es, actualmente, una de las encimeras predilectas.
Existen también conglomerados sintéticos a base de resinas; el Corian es uno de ellos y su principal ventaja es ser extremadamente moldeable, hasta el punto de poder unir la pared y el fregadero en una misma pieza, con todas las ventajas que ello implica. Como contraprestación hay que señalar su escasa resistencia a las fuentes de calor.
Si lo que buscas es, ante todo, un buen precio, los estratificados son una solución muy accesible. Aunque no son los mejores a la hora de resistir golpes y rayados, lo compensan con su sencillez a la hora de la limpieza. La facilidad para imitar todo tipo de diseños que posee su lámina superior es otro punto a su favor.



