Complementos para tu dormitorio (2)
Hazte un sitio para leer
Hay muchas personas que
consideran que la mejor opción para relajarse es un buen libro. Si eres una de
ellas, ponte las cosas fáciles y crea un rinconcito de lectura
en tu dormitorio. Te bastará con una butaca lo más cómoda posible y un punto de
luz que te asegure una iluminación
suficiente. No debes olvidar que el asiento debe ir a juego con el estilo de la
habitación.
Para los que leen en la cama una correcta visibilidad es imprescindible. Si compartimos la habitación con alguien hemos de procurar no perjudicarle a la hora de dormir. Un foco de luz indirecto crea un ambiente más íntimo, pero puede que tengas que ayudarte de otros puntos lumínicos para garantizar una correcta lectura.
La mesilla de noche
será la encargada habitual de hospedar las lámparas que den claridad a la
alcoba. Entre los aficionados al diseño hacen furor las camas que incluyen
mesillas integradas en la estructura. Se convertirá en el lugar ideal para dejar
el libro, el despertador, las gafas o el vaso de agua.
Llenando un espacio vacío
Si
dispones en tu habitación de un rincón que no sabes cómo
decorar, un sillón puede ser muy efectivo, aunque esta solución
funciona mejor en decoraciones clásicas, pues sus sillones suelen tener mayor
presencia que los de estilos más actuales.
Un biombo puede,
además de rellenar este hueco, servirte como cambiador. Es una pieza realmente
versátil gracias a la variedad de materiales y ornamentos
disponibles. Metal para los más modernos, mimbre para los rústicos,
estampados y motivos orientales o africanos
para los más exóticos… Se acoplará perfectamente a lo que pidas de él.
Si buscas algo más funcional decántate por una pequeña zona de estudio. Con una simple mesa en la que poder revisar el correo, ordenar papeles o escribir alguna carta será suficiente. No incluyas el ordenador a no ser que puedas separar el área de estudio de la de descanso, pues crearías un efecto poco relajante, contraindicado en los

