Dormitorio rústico (2)
Textiles naturales
En el apartado de las
tapicerías, nada mejor que los tonos tierra. Los tejidos
naturales como la conocida tela de saco serán ideales, del mismo modo
que lo es, por ejemplo, el yute. Lo que se busca es que las telas sean
resistentes y aguanten el paso del tiempo. Los tejidos vegetales son los más
perseguidos dentro de esta corriente, así que no nos negaremos a colocar una
pequeña alfombra de rizo o de algas a los pies de la cama.
En cuanto a las cortinas, las
opiniones son bastante contradictorias. Algunos decoradores son partidarios de
aligerar el ambiente cargado de maderas macizas con la entrada en escena de
tejidos livianos que dejen pasar la luz. Por otro lado, los más ortodoxos,
apuntan a telas más gruesas estampadas o en ocre liso para no perder el sentido
de tosquedad rústica.
Así pues, buscaremos la respuesta en nuestro propio gusto. Si finalmente nos decantamos por telas ligeras y vaporosas que dibujen ondas, el lino y el hilo son dos buenas opciones. Ambas dejan pasar los rayos de sol, si bien el lino es más rígido que el hilo, por lo que su caída es más pesada. Si queremos ir más allá, elementos rústicos por excelencia son las contraventanas de pino.
Revestimientos: el poder del marrón
El rústico en las paredes no
exige un color especial. Si bien la gama de tonalidades de esta tendencia es
amplia, se impone el uso generalizado de los tostados más cálidos entre los que
hallamos los terracotas, los ocres y los marrones. Esta paleta combina
armónicamente con el mobiliario de madera pero hay que ser profesionales en la
técnica de aplicación: pinceladas gruesas y muchas capas de pintura hasta
alcanzar un buen grosor.
Los acabados del techo rústico son variados pero son muy famosas las vigas descubiertas y los remates de madera. El pavimento tiene sus pautas propias según la región. Así, la losa es la reina en Inglaterra mientras que la zona mediterránea, en la que se encuentra Italia o en España, las baldosas de tierra cocida son las preferidas. Por otro lado, la tarima es recurso común en los países escandinavos.

