Historia - El mueble en grecia (Mobiliario)
Mesas, camas y sillas
El griego fue un pueblo callejero: las bondades del clima determinó una vida intensa al aire libre. Refiriéndonos a la clase media (artesanos, orfebres, mercaderes...) no sólo era sencilla la construcción de la casa, además, el mobiliario estaba exento de ornamentación, lujo y valor. Las mesas eran pequeñas, casi siempre trípodes de madera, aunque en las casas de los potentados las solía haber de bronce. Servían únicamente para comer, ya que no se conocían mesas de trabajo o de lectura.
Las camas fueron evolucionando desde las
sencillas que describe Homero, y que consistían en simples montones de pieles,
hasta las más complicadas de la época clásica como el "Kline", una cama para
comer acostados compuesta por un bastidor que sujeta una red de tiras de cuero
entrecruzadas, y por un colchón. Estos lechos se alzaban sobre patas torneadas o
escuadras cuya parte superior está decorada por un capitel. Dos de estas patas
pueden elevarse por encima del bastidor formando un cabezal sobre el que puede
disponerse una almohada para apoyar la cabeza. De este Kline se deriva el
“triclinio”, amplio lecho en forma de 'U' utilizado para comer y en el que, como
novedad, podían acostarse tres personas.
Había también sillas de diferentes modelos: 'difros' o taburetes, y el 'klismos', sillas de patas curvas, respaldo ligeramente inclinado y muy cómodas. Ésta última será la silla más imitada durante el siglo XVIII por su comodidad y elegancia.