Ideas prácticas para un dormitorio infantil (Final)
Consejos prácticos
A la hora de seleccionar las tonalidades de la habitación, los muebles en colores claros, como el blanco o el crudo, son los que crean un mejor efecto visual. Lo adecuado es combinar muebles en estos tonos con paredes pintadas en rosa, verde o azul o empapeladas con dibujos de motivos infantiles. Los muebles son más caros que lo que nos puede suponer pintar una habitación de nuevo y, por ello, es mejor dar rienda suelta a los imprescindibles motivos pueriles en las paredes del dormitorio o en los accesorios.
El techo es muy importante en la vida de un bebé, ya que pasa todo el día tumbado boca arriba. Poner unas estrellitas, nubes, una divertida lámpara o pintarlo de un color diferente al resto de la habitación, logrará estimularle y divertirle.
El bebé, una vez ya ha empezado a dar sus primeros pasos, siente curiosidad por todo. Existen algunos elementos en el mobiliario de un dormitorio con los que se puede dañar, como puertas y cajones. Por ello es recomendable que los tiradores lleven algún tipo de seguridad. También los baúles de juegos pueden suponer un problema, ya que se pueden pillar los dedos con la tapa.
Cuando el pequeño empiece a utilizar la cama tendrá dificultades
al principio para poder subirse a ella. Si ponemos en la cama de la habitación
un colchón duro y firme, el pequeño podrá apoyarse mejor y subir y bajar
a su antojo. Por último, resaltar que las sillas suelen ser uno de los
blancos preferidos de los garabatos infantiles y, por ello, si existe una en la
habitación, es mejor forrarla de una tela fácil de limpiar.
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