Cómo hacer jabones en casa (II)
Ahora introducimos la pasta de jabón en moldes, que deben resistir las altas temperaturas, porque la mezcla se añade muy caliente. Los moldes pueden tener formas curiosas, o simplemente ser rectangulares; en este último caso, es útil recurrir a un recipiente de horno. Existen en tiendas moldes de plástico especiales para hacer jabones con formas muy originales.
Si queremos darle un toque decorativo al jabón y una textura diferente, podemos introducir en la pasta algunos complementos, desde trozos de otros jabones, hasta conchas, flores y frutos secos, perlitas de jabón e incluso hojas y motivos vegetales.
Algunos elementos flotan y otros se hunden, así que es adecuado en estos casos hacer una primera capa con los complementos más pesados y una segunda superficial con los más livianos. Asimismo podemos hacer jabones de dos o tres capas, cada una de un color. Es conveniente no mezclar esencias, ya que la mezcla puede resultar demasiado 'empalagosa' para el olfato.
En treinta minutos podemos desmoldar. Deberemos dejarlos reposar al menos dos días en un lugar fresco y seco, y siempre envueltos en plástico para que no se deterioren. La experiencia en cada trabajo con jabones nos dará ideas nuevas y originales para poder aplicar en sucesivas manualidades.

