¿Qué sería de nosotros sin la lavadora? Tenemos que agradecer las ventajas que
este electrodoméstico ofrece, no sólo al orden y a la limpieza de nuestra casa,
sino también, por la cantidad de tiempo ahorra. Si, como antaño, tuviéramos que
continuar lavando nuestros enseres a mano, con agua, jabón y golpeando con
palas, hubiera sido imposible compaginar trabajo y hogar.
Afortunadamente, la investigación se pone de parte de nosotros y nos hace la
vida un poco más sencilla. La lavadora es, probablemente, el primer aparato
doméstico en el que pensamos a la hora de invertir dentro de la casa. No en
vano, los hogares españoles están equipados con esta máquina en un 98% de los
casos, llegándose a contabilizar hasta 3 millones de lavados anuales.
Antecedentes 'peligrosos'
Los orígenes del
aliado casero por excelencia están en la mente de Robinson de Lancanshire, en el
año 1780, pero tendrían que transcurrir dos años más para que Henry Sidgier
levantara un primer prototipo semejante a un tonel y realizado en madera. El
segundo paso lo dio en 1851 James King, cuya 'criatura' fundó el sistema de
lavadora de tambor y siete años después, Hamilton Smith incluyó la rotación en
ambos sentidos al sistema inaugurado por King. Antes del perfeccionamiento de
este mecanismo, en Crimea tuvo lugar la creación de un aparato que lavaba y
secaba ropa dentro del hospital.
La confianza del usuario se resentía ante el peligro de padecer
lesiones, puesto que los engranajes de estas primitivas máquinas constituían un
daño potencial. No obstante, los avances continuaban iluminado los ojos de las
exhaustas amas de casa. Ya en 1880 entran en escena las primeras lavadoras
equipadas con un mecanismo que provee de agua caliente a través de fuentes tales
como el carbón o el gas, sin embargo, la verdadera revolución se materializó
gracias a otra revolución aún más famosa, la industrial.
Alrededor de la primera década de 1900, Alva Fisher aplica un motor eléctrico
a la lavadora y, más adelante, se incorpora la puerta al ojo de buey para evitar
salpicaduras de agua y, en consecuencia, cortocircuitos. A partir de este
momento, la lucha por el mejor posicionamiento en el mercado de las compañías
dedicadas a la fabricación y comercialización de estos aparatos (General
Electric y Bendix Corporation), será la pauta que marcará los designios de este
aparato tan eficaz.
Diferentes clasificaciones
Se han realizado
tanta pruebas y tantas innovaciones con estos aparatos que las tipologías que
han surgido son de lo más variado. Básicamente, existen tres mecanismos: el de
agitador; un eje vertical al que rodea un sistema de palas, el de pulsador;
también constituido por un eje acompañado de una turbina y el de tambor; que
lava y centrifuga las prendas moviéndolas rápidamente dando vueltas alrededor de
un eje.
La capacidad de las lavadoras varía entre 4,5 y 6 kilos de ropa.
También podemos hablar de lavadoras según su carga sea superior o frontal y
según realicen funciones de lavado, o de lavado y secado. Otro rasgo diferencial
es el número de vueltas del tambor por mínimo que va de las 400 a las 1.600. Las
posibilidades de lavado se llaman programas y existen multitud de ellos, desde
especiales para prendas delicadas hasta lavados a media carga o de mezcla de
tejidos. Por otra parte, las dimensiones del ojo de buey y los grados que pueda
alcanzar de apertura representan aspectos que aumentan o disminuyen según el
modelo. Por último, señalar la existencia o ausencia de filtros y los datos de
consumo, recogidos en la denominada 'etiqueta energética'
¿Quieres comprar una lavadora?
Todas las
opciones que nos ofrecen estos aparatos nos obligan a analizar las necesidades
que tendremos en el hogar y comparar los modelos existentes en el mercado de los
diferentes
fabricantes. Hay que ser consciente de la amplitud de tejidos que sea capaz de
tratar, del espacio del que dispongas en casa, de los grados de temperatura del
agua que alcance el aparato, su fuerza centrifugadora, la demanda de capacidad
de carga según el número de personas que habiten en la casa y la amortización de
la inversión en un modelo con buenas referencias dentro de su etiqueta
energética.
Para mantener tu lavadora como el primer día, tendrás que tener en cuenta
algunos métodos preventivos como separar la colada, utilizar los programas
indicados en cada caso, atender a la calidad del detergente y su correcta
dosificación, etc. Para que tu elección sea más fácil, cerramos el reportaje
destacando unos modelos de algunas de las prestigiosas firmas de lavadoras.
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