Bibliotecas - 3ª parte
Un nuevo concepto
Es posible adquirir una biblioteca e ir agrandándola a medida que se
necesita. Se venden en cajas con todos los elementos necesarios para
dejarlas listas para usar. Así se obtienen los laterales, que son de caño
cromado y tienen ranuras en toda su extensión para poder ubicar los estantes de
malamina a la altura que se desee. Estos se sostienen por medio de topes de
plástico. De este modo, se da forma a un mueble que puede contar con un espacio
amplio para colocar el televisor, uno pequeño para el vídeo o dvd y varios para
libros.
Otra opción es instalar en vez de estantes de melamina, versiones de hierro cromado, tipo rejilla, o alternar entre unos y otros. Como no cuentan con laterales, los objetos se pueden sostener con apoyalibros o con pequeñas barras de metal que se incrustan en los laterales y cumplen con el mismo fin.
El diseño está a la orden del día, y la creatividad de los diseñadores se pone también al servicio de las bibliotecas. Formas, materiales y colores inundan la imaginación para realizar las bibliotecas más insólitas. Suelen presentarse totalmente despojadas, sin tallas, molduras, ni marquetería. Están realizadas en maderas claras (como las de haya y pino) o en metal.
Existen otras que combinan materiales que comúnmente no se vinculan entre sí. Por ejemplo, las que presentan sostenes verticales confeccionados en acero inoxidable cromado y horizontales en cuero cocido. Otra posibilidad para brindarles un toque original es realizarlas sin las vistas laterales, es decir, en los bordes quedan voladizos (estantes sin sostenes verticales), ideales para ubicar adornos. Además, como en algunos casos se cobra por metro lineal, resultan más económicas.

Los muebles necesarios en una biblioteca son muy pocos. Lo
más importante es que la librería se adapte a las necesidades del usuario, es
decir, debe ajustarse a las dimensiones de la estancia y a la
organización de libros más conveniente en cada caso. Además, hoy en día
ha cambiado el concepto de lo que era este mueble. La idea actual es que, además
de libros, contenga otros elementos como el equipo de música, televisor, fax,
adornos o cualquier otro artículo que ronda por la casa ansioso por encontrar un
lugar donde ubicarse.



La decoración del recibidor es muy
importante, ya que nos proporciona una idea de cómo será el estilo de la casa.
Por regla general, los recibidores son de planta rectangular y suelen
aderezarse con una consola de madera sobre la que se coloca un espejo de grandes
proporciones, lo que da una mayor sensación de amplitud a este rincón del hogar.
Esta pieza se ha convertido en imprescindible a la hora de vestir el recibidor,
aunque se puede omitir en aquellos vestíbulos de pequeñas dimensiones, ya que
resta espacio a la entrada.
Muchas veces, sólo se cuenta con
poco más de un metro cuadrado para el recibidor. Por tanto, es una tarea díficil
intentar ganar espacio allí donde no existe. La solución idónea es conseguirlo a
través de la combinación de efectos ópticos y psicológicos, ya sea con la
instalación de un espejo, con el color o con la textura de las paredes.
Si no se dispone de un espacio en la
casa para tener un recibidor independiente, se puede robar al salón algo de
intimidad con un biombo o un mueble de doble uso, que por ejemplo sea
armario por un lado y estantería por otro. Si se quiere que el recibidor tenga
luz natural, uno de los tabiques puedes hacerlo de pavés, o con una celosía que
combine madera y cristal traslúcido. De esta forma, el recibidor tendrá una
entrada de luz, pero se mantienen separadas las estancias.
Uno de los lugares que con más esmero ha de amueblarse y decorarse en un hogar
es el dormitorio del bebé. Esta habitación se caracteriza por la necesidad de
que sea símbolo de la máxima dulzura. En consecuencia,
delicadeza y armonía son las características que deben contener elementos como,
por ejemplo, el armario, la cuna, la mesa de cambiador, el chifonier, etc.
De esta forma, la compra de los muebles se
rentabilizará con el paso de los años. En este sentido, hay que hacer hincapié
en las últimas propuestas del mercado, ya que la polivalencia de los muebles del
presente roza lo asombroso cuando integran en un espacio único la cama,
el armario y la zona de estudio.
